segunda-feira, 21 de julho de 2008

EN QUESTIÓN DE LOS MUERTOS

Fijo mis ojos en una casa
Sé que sus huéspedes lloran una muerte
¿Cómo es posible? Oh Dios.
Yo tan feliz aquí y la tristeza luego allá.

¿Cómo es posible un dia yo me alegrar
Y en otro estar bajo tierra?
¿De qué sirve ya el esfuerzo de vivir?
Si un dia hemos de perder la batalla de la vida.

No es de interés como va a ser.
Pero nadie va a escapar.

Pero, ¿quién va a dar atención a eso?
¿a los mortos? dudo que alguién se elija.
Saibais vivos que un dia sereis muerto

Y que si la muerte tuviere conciencia
Llorarás el llanto tu abandono.

Abandono, nostalgia, vacío.
Cielo, infierno que se caracterizan
No, nuestros mortos no están allá.
Sólo apodrecen pisados por vivos bajo tierra.
¿Puedo hacer una petición?
“Alguién, sea quién sea, por Dios,

piensa en su vida para no reclamar los restos mortales”

IRREAL

Obrero de una maldita confesión
Voy al fondo en un lecho de muerte
Mirando el cuarto de caras contorsionadas
Por las lástimas de la enfermedad
El reloj apunta a un declive humillante
Tonto y epiléptico. Vuela un ave.
Cáliz de vino sanguinolento
Podre mártir purulento, mártir purulento
Casa encalada sin puertas, solamente ventanas.
Ventanas que esconden a su interior
Un tembleque de colores oscuros
Solitorias y morbidas. Un gato vuela.
Papá, salvame del mal de la carne humana.
Un lecho de enfermos junto a parede
Que besa el vientre del viento
Con su boca desdentad y fétida
Boca fétida, boca desdentada
Boca desdentada, boca fétida.
Llamas quemando hacen vísceras
Y huele bílis en el aire
Enoja el alma grotesca de un colibrí
Culebra adrede paradoja. Yo vuelo.
Malbaraté la luminosidad oscura
Inspiréme en mis errores – el mundo gira.
Inspiréme en los errores de los cuepos de heces
Mi cabeza gira – voy morir.
Miren todos lo que apareció: Pies con dientes
Bocas con córneas, Ojos con dedos y lo peor…
Un mundo estáticamente a diestro y siniestro.

ANTAGONISMO DEL EGO MEDIANTE SU FIN

He aquí miro muy atentamente un muchaho
Un dia ál está allá feliz
En otro quizás no más esté

Hemos sido programados para una cosa
Un horror que se llama muerte
Un dia, tal vez en un declive de la vida.

Una catástrofe, de forma natural, no interesa.
Pero, ya que hemos de morir
¿Para qué temerla?

Seas tú lo que sea.
Justo, pecador o aquello que sirve a dos dioses.
Estés esciente que no la escaparás
Seas rico, pobre, todo tipo de gente.
La muerte no tiene prejuicio
Es la más igualitaria reacción humana.

Morir, morir, morir, ¿por qué?
¿Será que hay una ley de Dios para desterrar la vida?
Y que ella, si hubiere, está escrita
En el comenzo de la vida o en el embarzar de las estrellas.

De todo eso, quitase una conclusión.
Todas personas, son personas muertas.

PUTRIDO DEL INFIERNO

Bajé borracho las escaleras
Que nos lleban al infierno
Y vi al final
Una figura grotesca
Maliciosa y horrible
Que reía como a desdeñar de mí.

Sin percerber lo que ocurria
Un “Fuego-Vivo” envolvióme
Y las llamas eternas me quemaban
Y la putrefacción de mi carne.

Caliente es el infierno
Ignorante e impaciente

Es aquello que no lo ha experimentado.

ORA NOCHE, ORA MADRUGADA

Era una madrugada oscura y tortuosa, las casas no más se vian como casas pero tenian ahora semblantes monstruosos y la avidez de devorar quienquiera.
El tiempo se arrastaba despacio, como si una tortuga fuera la que comandase los segundos. El viento dejaba un aire sombrío a la ciudad y hacía muchos remolinos.
El semblante de aquella madrugada contenía en sus líneas misterio y cosas preciosas, el silencio era una de esas cosas. Cuál? El inaudible sonido del viento, era la rareza de andas sonoras que ibanse en el aire. No habían lechuzas, no había nada. ¡Extraño! A demás, ¿Cuál madrugada no es extraña? Cada una con sus secretos a esperar que alguién los descifre.
Hay gente dispierta, es un hombre y este borra la belleza de los despaciosos segundos de la vastedad de aquella noche. Ora noche, ora madrugada. ¿Cuál? No es de nuestro interés. La ventana se abre y la cara tranquila del hombre se ve a mirar las estrellas en el cielo.
La madrugada providenció pronto una manera para que el hombre volvese a dormir y así que puso de nuevo tu belleza afuera. Pero, ¿a quién? Quizá a mí o a ti. Esto es sólo más un de los enigmas que la madrugada esconde.
El cielo aún oscuro contrasta con la luminosidad de las estrellas… la luminosidad de las estrellas… la luminosidada de las estrellas…
Un gato iba a maullar en cima de un techo y la madrugada, furiosa, fusiló al gato con miradas severas. Y el gato que entendió el recado de la noche pronto desapareció. Ora noche, ora madrugada. ¿Cuál?
Así la madrugada continua en pasos cortos y despaciosos a desfilar y exhibirse con su belleza y sus misterios. Pero, ¿a quién?
Lejos, viase ahora los primeros rayos del sol y la madrugada supe que estaba llegando al fin su ciclo y despedióse con estilo y elegancia. Amaneció despacio y fue así sustituindo la oscuridad por la luz dejando el cielo de color azul increíble.

El sol, señor del dia, dominó toda extensión de aquel sitio que por un tiempo reinó una culebra nombrada Madrugada.

TODO

La alegria de tener la vida en nuestras manos
Es la misma de tener la luz bajo nuestros pies.
Nosotros hemos hecho lo que quisimos con nuestras vidas
Y mantenemos nuestros pies en el camino de la luz.

La vida di versos podridos que se hacen sonar bellos
Escribe difamaciones que lucen al mayor deseo
Habla palabrotas obscenas y nos agrada con eso
Y reside en los corazones de inocentes desatentos.

Ahora, a fin de hacer borrón y cuenta nueva
Vale decir que si la vida tiene sus defectos,
Es a lo menos mejor que la muerte, que defectos no tiene.

Pero calidades le hacen falta.

NO LO ENTIENDO

En el cuarto oscuro me gusta quedarse, el perro del otro dia y la Rocío a la que te hablé, no más son listos. El libro que leíste ayer también no más está… fue hacia lejano… no lo entiendo.
El cielo azul envolvióme y en su lecho fue dejado… ¡Cuánto listo hay aquí! Hablé… pero no tiene valor ningún de los listos en la condición del mundo. El más gran acontecimento fue también el más horriblemente feo y así la mujer a la que se murió el marido también se ha muerto. Llegó a suicidarse.
Ayer vino a verme un mayor… cuando él se dirigió a mí y me lo habló, Cuando seas mayor vas a conocer el sexo. No lo entiendo, sin embargo, a pesar de esto cualquiera sean tus razones, a ti lo consideran imprescidible la muerte, volvirás a ti y habrá de tener el conocimento.
¿Cómo le va? Dice… Cierren la puerta del cielo y nadie más hay de entrar… Antes de que lo supieras ya he entrado en el cielo. Sin permiso. Sin nada.
Creo que leyendo el periódico de la vida las personas podrán poner en la cabeza que deben tener con esta virtud que se nombró caridad.
El fuego se fue cayendo en la calle y también en el agua. Yo digo, Me quedaré en casa hst averiguar lo que ha pasado. Cual… también hay de morir en su hogar. No ha como huir.
A grandes rasgos, preocupame mucho la situación sin vergüenza en que se encontra el mundo y sus hijos.
Siete u ocho, escoge despacio, pero no mucho.
¡Oh, cielos! Prefiero pan… Tu hija salií ilesa… Eso fue usado sin parecerlo… No quiero volver a verte… Hacer auto estop… A bombo y patillo…Ser culo de mal asiento… Palabras…Parráfos… Sin sentido… Sin nada.
No lo entiendo.

MERO SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Creo que eran 8:30 PM de una noche cuya fecha no recuerdo. Caminaba sólo hacia el vacío. Había un sinfín de gente en las calles y eso le proporcionaba a la ciudad el toque de grandeza que merecía. Pero al paso en que transcurría el tiempo el tiempo y desaparecían las calles, me vi en un sitio muy diferente.
Algunas casas eran de barro y así también eran las calles. Había un cementerio pero no se veía a nadie. Siempre tuve miedo de esas cosas, pero en aquel rato algo me conducía allí. Quizá yo ya no estuviera en aquella gran ciudad. Quizá la puerta vieja de hierro de ahí o hasta los detalles que no fueran bien hechos o hasta las flores de las lápidas estropeadas detenían mi atención.
Di unos pasos más para ver mejor el sitio y miré con mucha atención al cementerio. Así que me dispuse a entrar allí.
Caminé hasta la puerta y la abrí. No había seguridad. La puerta hizo un sonido casi sordo cuando la empujé. Allá adentro, siempre caminando a cortos pasos, miré lápidas viejas, rotas y estropeadas. La luna, llena, hacía de aquel lugar el escenario perfecto para un film de terror y si no fuera por mi curiosidad ya habría huido de allí con miedo.
El viento frío venía a mi cara. Cuando me puse a la parte derecha, temblé. Había un hombre calvo y los pocos pelos que aún le quedaban en su cabeza eran grises. Él utilizaba una camisa de seda de color blanco, pantalones negros y zapatos del mismo color. Era un poco alto.
No temblé por mucho tiempo, pronto tuve coraje y me acerqué al hombre que miraba al cielo lleno de estrellas. Él no tenía más que 60 años pero creo que tenía más que 50. Lo miré por un tiempo hasta que él se volvió y me miró. Temblé de nuevo, él me regaló una sonrisa.
- Hola. – Dijo el hombre. No contesté y él habló - ¿Puedes decirme tu nombre?
No contesté. Entonces el hombre volvió a mirar el cielo. Hubo unos minutos de silencio.
- No sé qué hago yo aquí…
Sin mirarme él dice que tampoco sabía que hacía allí pero desde que encontrara aquel sitio, cuando tenía 16 años de edad, siempre iba allá.
Conversamos muchísimo. Escuché cosas agradables y hablé de mis errores y de las cosas que logré hacer. Oí consejos como jamás los había oído en mi vida.
Ya había salido el sol cuando me di cuenta de dónde estaba. El sol lucía más fuerte y sus rayos llenaran mis ojos…
Y sus rayos llenaran mis ojos. Guiñé, guiñé mis ojos unas veces y me vi en la cama… En mi cuarto.
Fue un sueño tan bello, había alguien que me entendía. Quizá aquel hombre fuera yo mismo en el futuro.
He de encontrar un camino para mi vida.
Y sus rayos llenaron mis ojos.

PEZ AFUERA DEL AGUA

- ¡Marcelito!
- Ya me voy mamá.
- Ven pronto.
- Un rato.
- MINUTOS DESPUÉS –
-Mira mamá.
- ¿Qué?
-He encontardo un pez, se iba a morir entonces lo cogí.
-¡Qué bien hijo!
- Voy a ponerlo en mi cama, voy a dormir con ello.
- ¡Hijo!
- ¿Qué pasa mamá?
- La ubicación de lo peces es el agua, pongalo en el acuario.
- Por supuesto.
- NOCHE –
- Oye, el pez es mío, yo que lo encontré y ello va a dormir conmigo. Nadie va a ver. Mañana bien temprano lo pongo allá del acuario.
- MAÑANA -
- ¡Mamá!
- ¿Qué pasó hijo?
- Mi pez se murió.
- Sí, lo sé. Tú lo atrapó en tu cuerpo, gordo, ya le había dicho y la ubicación de los peces es en el agua . ¿Dónde se vió pez afuera del agua?